Elaine Ingham

Extracto tomado de http://www.oikos.cl/noticia2.html

Para algunos de nuestros lectores el nombre de la doctora Elaine Ingham no requiere mayor introducción. Sus investigaciones en la Universidad del Estado de Oregon han atraído la atención de muchos agrónomos, particularmente en lo referente al 'Soil Foodwed', término inventado por ella y que suele ser traducido al español como 'Red Alimentaria del Suelo'.
La Dra. Ingham no fue la primera en describir la interrelación de los microorganismos del suelo, la manera como se alimentan y cómo alimentan a las plantas. Pero ella fue la primera a explicar en términos sencillos y al alcance de todos cómo funciona una red alimentaria típica ( la red puede variar según el tipo de suelo y cultivo) y qué es lo que realmente sucede en el suelo cuando se altera su equilibrio por la introducción de sustancias ajenas y muchas veces tóxicas.
Una cucharada de suelo saludable contiene, según la Dra. Ingham, muchos millones de organismos microscópicos de varios tipos, incluyendo las más diversas especies beneficiosas de bacterias, hongos, nemátodos y protozoarios que , por definición, nunca causan enfermedades y jamás se convierten en "plagas". Son esas las especies que predominan en los suelos sanos y que ejercen siete funciones claves que son netamente biológicas y que ocurren solamente a través de una red alimentaria intacta y funcional.

Estructura típica de la red alimentaria del suelo:


Las funciones de los microorganismos en la red alimentaria del suelo

La compleja interrelación de los microorganismos en la red alimentaria del suelo produce una extraordinaria diversidad de actividades que se pueden clasificar en las siguientes siete funciones: 


Descomposición de los residuos de cosecha, estiércoles, guanos y otras Materias orgánicas: Estas materias se descomponen solamente en la presencia de ciertas especies de hongos y bacterias. Son las especies compostadoras que están a cargo de los procesos de descomposición y reciclaje. El proceso ideal forma grandes cantidades de humus. Esta función elimina los residuos de cosecha en el suelo, pero lo que realmente hace es convertir la energía alimentaria en materia orgánica fresca, capaz de alimentar otros organismos del suelo a cargo de diferentes funciones indispensables que se describen a continuación:


Retención de nutrientes: Los nitratos y algunos otros nutrientes están sujetos a la pérdida por lixiviación y otras causas si no se logra retenerlos en el suelo hasta cuando las plantas lo necesiten. La función de retención de nutrientes ocurre gracias a la multiplicación de la población de bacterias y hongos en el suelo, necesariamente ayudada por la presencia adecuada de ácidos húmicos y además sustancias que favorecen el crecimiento microbiano. Las bacterias y los hongos son extremadamente ricos en proteínas hechas con nitrógeno. Cuando las bacterias y los hongos se multiplican, se apoderan del nitrógeno libre en el suelo, convirtiéndolo en proteínas dentro de sus cuerpos. El nitrógeno en esa forma es una cuenta bancaria de nitrógeno convertible que no se pierde por lixiviación, ni por evaporación Los productos y las prácticas culturales que estimulan el crecimiento reproductivo de bacterias y hongos en el suelo son las herramientas para lograr la retención de nutrientes.

Reciclaje de nutrientes: Tan pronto los nutrientes hayan sido retenidos, se estimula la actividad de otros microorganismos, concretamente los que se alimentan de bacterias y hongos. Los nutrientes ricos en proteínas se metabolizan y se devuelven al suelo en forma de amoníaco que se convierte rápidamente en nitrato para uso de los cultivos. Los organismos a cargo de esa función son los nemátodos beneficiosos que se alimentan únicamente de bacterias y hongos, protozoarios que se alimentan de bacterias, y los ácaros beneficiosos del suelo que se alimentan de hongos. La actividad incesante de esas especies produce la liberación continua no solo de nitrógeno, sino también, aunque en grado menor, de fósforo y otros nutrientes, en forma tal de suministrar a los cultivos una rica dieta a lo largo del ciclo de cosecha.

Control biológico de la pudrición de las raíces y de los nemátodos parasíticos: Los suelos en buen estado de salud, con amplia diversidad microbiana, generalmente contienen con las especies que matan, inhiben o suprimen los hongos que cusan la pudrición de las raíces y los nemátodos que atacan las raíces. Las investigaciones realizadas y la abundante experiencia de campo demuestran que esos problemas pueden ser superados sin la necesidad de aplicar fungicidas y nematicidas. Lo que hace falta es la buena salud del suelo en forma de una red alimentaria activa.

Producción de reguladores de crecimiento de plantas: Todas las plantas dependen de la presencia de ciertas especies de microorganismos del suelo en la zona radicular para producir varias hormonas y otras señales químicas que estimulan su crecimiento y desarrollo. Dos plantas provenientes de la misma semilla, una sembrada en un suelo biológicamente muerto y la otra en un suelo viviente, pero ambas recibiendo exactamente los mismos nutrientes, van a ser muy diferentes respecto a su tasa de crecimiento, aspecto y tamaño final. La planta en el suelo saludable establece la relación natural con los microorganismos beneficiosos que, además de muchos otros beneficios, proporcionan hormonas de crecimiento no fabricadas por la propia planta.

Mejoramiento de la estructura del suelo: La estructura ideal del suelo permite la óptima penetración de aire, agua y raíces y cuya formación depende en gran parte de procesos biológicos bajo el control de ciertos tipos de organismos que producen los agregados del suelo. Dichos agregados se forman solamente si se pegan cantidades de partículas de arena, limo y arcilla con los mucílagos y geles producidos solamente por ciertas especies de bacterias del suelo. Esos agregados se fortalecen más aun por ciertas especies de hongos beneficiosos que crecen a través de los agregados y los enlazan. Es imposible mantener un suelo bajo esas condiciones ideales si no cuenta con la presencia de las bacterias y de los hongos a cargo de las funciones de pegar y enlazar.

Eliminación de los residuos de plaguicidas: Casi todas las moléculas de herbicidas, insecticidas, fungicidas y demás plaguicidas pueden ser biodegradadas por la acción de ciertos microorganismos del suelo. Los suelos saludables, bien equilibrados, suelen contar con una variedad de microorganismos dedicados a esas tareas.


Control microbiano de los patógenos del suelo
... En pocas palabras, el Dr. William R. Jackson definió el,suelo sano como aquel donde impera un balance húmico, fúlvico y microbiano, o sea, donde el suelo orgánicamente equilibrado tenga vida.
En los suelos sanos, vivos y equilibrados simplemente no existen las condiciones para la actividad destructiva de los nemátodos. Pero como lo demostró la Dra. Ingham, tampoco los demás organismos patógenos tienen la oportunidad de causar daños. Independientemente, nuestros colaboradores chilenos de Agrotecnológica Ltda. Demostraron lo mismo en cultivos como tomates y uvas.

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Para los profesionales que han tenido acceso a los trabajos de la Dra. Ingham y de otros investigadores, este tema no constituye ninguna novedad. La Dra. Ingham y otros investigadores suelen aplicar un té de compost obtenido de un compost de alta calidad ... Es preciso insistir en que el suelo debe contener lo necesario (material orgánico rico en ácidos húmicos y fúlvicos) para el establecimiento de los microorganismos.

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Por último, hay que hacer mención de las micorrizas. Es sabido que los hongos micorriza forman una estrecha simbiosis con las plantas huésped, recibiendo básicamente carbohidratos para su alimentación y retribuyendo mediante la búsqueda, transformación y suministro de toda clase de nutrientes provenientes del suelo. Pero, de igual importancia puede ser la protección contra enfermedades. Los hongos micorriza suelen envolver los sistemas radiculares de las plantas huésped con un tejido de hifas y filamentos que impide el acceso de los nemátodos fitófagos. Pero además, las micorrizas producen antibióticos y otras sustancias inhibitorias como doble protección para las plantas huésped.
En un suelo sano, repleto de amplia y variada vida microbiana, se produce la extraordinariamente compleja interacción de la red alimentaria del suelo que es responsable de la cabal nutrición radicular de las plantas. A la vez, mantiene en equilibrio todos los componentes microbianos, motivo por el cual se elimina virtualmente la posibilidad de enfermedades causadas por microorganismos patógenos.

Elaine Ingham es una investigadora americana de biología del suelo y la fundadora de la Soil Foodweb Inc.  > www.soilfoodweb.com
Es reconocida alrededor del mundo como líder en microbiología del suelo e investigación en la red de comida del suelo.

La Doctora Ingham es una bióloga de suelos, pionera en muchas de las técnicas de reparación de suelos usadas en la actualidad y en el análisis de la vida microbiana del suelo como indicador de la salud del suelo y de las plantas. La Doctora Ingham es la Chief Scientist del Rodale Institute. 

Es la fundadora del Sustainable Studies Institute y de los laboratorios de análisis de suelos Soil Foodweb Inc. La Dra. Ingham es la autora principal del Soil Biology Primer del Departamento de Agricultura de EEUU.

Ha sido mentora de muchos científicos de suelos y practicantes de diseño del paisaje equilibrado ecológicamente, y ha ayudado a agricultores de todo el mundo a entender y mejorar la vida de sus suelos para conseguir cultivos más resistentes.
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